Los Años Pre Pontificios

Karol (Carlos) Jósef Wojtyla nació en Wadowice (Cracovia), Polonia el 18 de mayo de 1920. Su padre, también Karol (1879-1941), fue teniente del ejército polaco e hijo de Maciej y Anna Wojtyla de Lipnik. Su madre, Emilia, (1884-1929), fue hija de Félix y Anna Kaczorowska de Cracovia. También tuvo un hermano mayor, Edmund, nacido el 27 de agosto de 1906, quien se convertiría en doctor en Bielsko.

Karol fue bautizado el 20 de junio de 1920 por P. Franciszek Zak, capellán del ejército polaco. En 1926 comenzó la escuela elemental, período durante el cual, a la edad de 9 años, falleció su madre (13 de abril de 1929), la primera de las muchas cruces que tendría que experimentar como niño y como joven. Desde 1930 hasta 1938 estudió en la Escuela Secundaria Estatal "Marcin Wasowita" (llamada hoy "Emil Zegadlowicz"). Algunos de los acontecimientos más importantes que ocurrieron durante este período fueron la muerte de su hermano el 5 de diciembre de 1932, sus primeras presentaciones teatrales, la recepción del Sacramento de la Confirmación en mayo de 1938, y la mudanza de él y su padre a un apartamento en Cracovia (verano de 1938).


El joven Karol capturó la atención del Arzobispo de Cracovia

En "El Papa Juan Pablo II: La Vida de Karol Wojtyla", su amigo P. Mieczyslaw Malinski cuenta que fue durante este tiempo que por primera vez capturó la atención del Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Sapieha. El Cardenal estaba visitando la escuela y el joven Karol fue el encargado de darle el discurso de bienvenida. Impresionado por el muchacho el Cardenal le preguntó a su pastor si Karol pretendía convertirse en sacerdote. La respuesta del sacerdote fue que sus intereses parecían inclinarse por el teatro, respuesta que decepcionó al arzobispo.

Cuando Karol completó su educación secundaria ingresó a la Facultad de Filosofía en la histórica Universidad Jagiellónica (Jagiellonian) de Cracovia en el otoño de 1938. Sin embargo, no abandonó el teatro y se unió a un grupo de teatro experimental conocido como "Estudio 38". En julio siguiente las oscuras nubes de la guerra impulsaron la necesidad de entrenamiento militar para los estudiantes, incluyendo al futuro Papa. Sin embargo, el ejército polaco no era rival para las fuerzas Nazis que invadieron el 1 de septiembre de 1939, así que Karol Wojtyla nunca tuvo que defender su tierra natal.

El joven Wojtyla procedió, en otoño del 39, a continuar sus estudios universitarios en filosofía y literatura, hasta que el gobierno Nazi clausuró la universidad. Esto lo obligó, en noviembre de 1940, a tomar un trabajo de picapedrero en una cantera en Zakrzowek, cerca de Cracovia. Un poco antes, en febrero de ese año, había conocido a un hombre que haría una profunda diferencia en su vida espiritual. Jan Tryanowski era un sastre que tenía un conocimiento muy profundo de la espiritualidad de Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz. Él introdujo a su joven aprendiz en el pensamiento de estos autores carmelitas, ubicándolo en un camino espiritual más profundo.


Sus estudios interrumpidos por la ocupación Nazi

Un año después, el 18 de febrero de 1941, Karol tuvo que cargar nuevamente con la cruz a la muerte de su padre. De aquí en adelante estaría solo, aunque nunca estaría realmente solo desde que su vida espiritual estaba haciéndose más profunda bajo la dirección de Jan Tryanowski en los caminos de la oración.

El siguiente año, 1942, vería dos cambios en la vida de Karol Wojtyla. Primero fue transferido a los Solvay chemical Works, que, posteriormente, facilitarían estudios académicos en la re abierta Universidad Jagiellónica. Así, en octubre, Karol Wojtyla ingresó a la facultad de teología con la intención de convertirse en sacerdote.

Esta doble vida de trabajo y estudio continuaría por dos años, hasta agosto de 1944. Por aquella época el Cardenal Sapieha transfirió a sus seminaristas a su residencia episcopal para terminar su entrenamiento en un seminario "subterráneo" que ahí conducía. Karol Wojtyla, quien previamente aquel año había sido atropellado por un automóvil y hospitalizado salvándole la vida a un hombre, dejó de asistir al trabajo aquel verano, saliendo de la atención de los invasores Nazis. Continuó sus estudios sacerdotales a través del balance de la guerra, incluyendo la liberación (si se le puede llamara así) de Cracovia por las fuerzas soviéticas el 18 de enero de 1945.

El camino del seminarista Wojtyla hacia el sacerdocio incluía todas las etapas exigidas bajo la disciplina de la Iglesia antes del Concilio Vaticano Segundo. El 9 de septiembre de 1944, fue tonsurado, es decir, se le cortó un círculo de cabello de la corona de su cabeza para mostrar que él era ahora un clérigo. El 17 de diciembre de aquél año, recibió las primeras dos órdenes menores, porter y lector. El siguiente año, el 12 de diciembre de 1945, recibió las otras dos órdenes menores, exorcista y acólito. Finalmente en 1946 completó sus estudios y la recepción de las órdenes, con el subdiaconado el 13 de octubre, el diaconato el 20 de octubre y el sacerdocio el 1 de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos. Su ordenación sacerdotal fue celebrada por el Cardenal Adam Sapieha en su capilla privada. El día siguiente celebró su primera Misa en la cripta de San Leonardo, ubicada en el castillo de Wawel, en Cracovia, residencia real de Polonia.


Terminó su entrenamiento en un seminario "subterráneo"

P. Wojtyla se dirigió casi inmediatamente a la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino (Angelicum) en Roma para comenzar sus estudios de grado. Junto con otro sacerdote polaco, P. Starowieyski, residió en el Pontificio Colegio Belga, Via Quiranale 26, cerca de la universidad. En poco tiempo concluyó su Licenciatura (credenciales de enseñanza) en Sagrada Teología (STL) el 3 de julio de 1947 e inició un verano viajando con su confrere polaco a Francia, Bélgica y Holanda. Cerca de Charleroi, Bélgica, pasaron un tiempo haciendo trabajo pastoral con trabajadores polacos que vivían allí.

Bajo la tutela de P. Reginald Garrigou-Lagrange, OP, P. Wojtyla comenzó sus estudios doctorales en filosofía en otoño de 1947. Mostrando interés en la oración, que Jan Tryanowski había formado en él, escribió su disertación sobre El Problema de la Fe en las Obras de San Juan de la Cruz, defendiéndolo exitosamente y haciéndose merecedor del doctorado en junio de 1948. Posteriormente regresó a Polonia a servir como pastor asistente en Niegowic, cerca de Gdów.

Sin embargo, los planes del arzobispo para él incluían la enseñanza. Continuó sus estudios en la Universidad Jagiellónica, obteniendo una maestría y un doctorado en teología. También sirvió como capellán para los estudiantes de la universidad y para trabajadores de la salud durante un período como asistente en San Florian en Cracovia, de agosto del 49 hasta septiembre del 51.


De estudiante posgrado a profesor

El 1 de septiembre de 1951, el Arzobispo Baziak (que había sucedido al Cardenal Sapieha), le otorgó un sabático para que pudiera calificar, a través de un examen y otra disertación, para un profesora universitario. Trabajó por esto los siguientes dos años, completando y luego defendiendo una tesis acerca del sistema ético del fenomenólogo Max Scheler en diciembre de 1953. (vea Historia Intelectual) En otoño de aquél año había enseñado un curso sobre ética social católica a los estudiantes de cuarto año de teología.

Desafortunadamente su carrera en la Jagiellónica terminó con la abolición de la facultad de teología el siguiente año (1954), que fue luego reorganizada como parte del seminario diocesano. Sin embargo, P. Wojtyla aceptó un profesorado no titulado en la Universidad Católica de Lublin. Este estado "temporal" duraría hasta el 1 de diciembre de 1956 cuando fue asignado a la Dirección de Ética. El siguiente año, el 15 de noviembre, fue aprobado por el Comité Central de Calificación de la Universidad como docente libre. Continuaría desarrollando su propio pensamiento y enseñando durante los siguientes 20 años, hasta su elección a una dirección diferente, la de Pedro.

P. Wojtyla fue llamado al episcopado el 1 de julio de 1958 cuando fue creado obispo auxiliar de Cracovia (obispo titular de Ombi). Mientras servía en este cargo continuó enseñando y brindando cuidado pastoral a los estudiantes universitarios. Éstos últimos contactos lo llevaron a escribir su primer libro "Amor y Responsabilidad" (había escrito anteriormente muchos artículos filosóficos y teológicos). Habiendo sido consultado por sus consejos en muchas ocasiones acerca de cómo manejar, moralmente y en la práctica, relaciones entre sexos opuestos, "Amor y Responsabilidad" representa el fruto de su reflexión sobre su experiencia pastoral. El mismo año fue publicada su disertación sobre la ética del fenomenólogo Max Scheler en la Universidad Católica de Lublin.


Obispo, Cardenal, y Concilio 
Vaticano Segundo

El evento más destacado de los años 60 para el Obispo Wojtyla fue el Concilio Vaticano Segundo. Asistió a todas sus sesiones que empezaron en octubre de 1962. En julio el Arzobispo Baziak de Cracovia había fallecido. La Sede se mantuvo vacante desde el inicio del Concilio hasta la culminación de la primera sesión (11 oct - 8 dic). Luego, el 30 de diciembre de 1962, el Obispo Wojtyla fue asignado a esta Sede por el Papa Juan XXIII. Sin embargo, debido a la situación de Polonia bajo el comunismo no fue posible nombrarlo oficialmente hasta enero de 1964 (por entonces a través del Papa Pablo VI). No se instaló hasta el 8 de marzo de 1964. El 29 de mayo de 1967, el Papa lo nombró Cardenal, elevándolo a tal honor el 28 de junio.

Durante el curso de tres años del Concilio, el futuro Papa participó activamente en los debates y en la formulación de los decretos. Estuvo en la comisión de diseño para la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Moderno Gaudium et spes y también contribuyó a la Declaración sobre la Libertad Religiosa Dignitatis humanae y al Decreto sobre los Instrumentos de las Comunicaciones Sociales Inter mirifica. Al regresar a su arquidiócesis se propuso implementar los decretos. Uno de los frutos de este esfuerzo fue un libro acerca de los documentos del Concilio y su implementación, llamado "Fuentes de Renovación". Publicado en 1972, es el único libro sobre el tema publicado por un obispo participante del Concilio Vaticano Segundo.

Dos instituciones que surgieron a raíz del Concilio fueron el Sínodo de los Obispos y las Conferencias Episcopales. El Sínodo se pensó como un ejercicio de la colegialidad de todos los obispos del mundo, en que cada jerarquía nacional enviaba a sus representantes. El propósito del Sínodo sería discutir ciertos temas (sacerdocio, laicado, penitencia, familia, etc.) y brindar consejo al Papa para ayudarlo a gobernar la Iglesia universal. Se reúne en sesiones ordinarias y extraordinarias. Las Conferencias Episcopales también, tenían como objeto ser instituciones colegiales, pero de los obispos en un país o región particular hacia su propio pueblo.

El Cardenal Wojtyla participó en ambas instituciones, sirviendo como Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Polaca desde su elección en marzo de 1969 y en el Sínodo de los Obispos desempeñando múltiples funciones. Renunciando a la Primera Asamblea Ordinaria (octubre 1967) en protesta por la negación de una visa de salida al Cardenal Stefan Wyszinski de Varsovia, asistió a la Primera Sesión Extraordinaria en octubre de 1969 sobre las relaciones colegiales entre el Papa y los obispos, como miembro papalmente nombrado, a la Segunda Asamblea Ordinaria (oct/nov 1971) sobre el sacerdocio y la justicia, como miembro ordinario (en el que fue elegido al Consejo del Secretario General del Sínodo), a la Tercera Asamblea Ordinaria (octubre 1974) sobre la evangelización, como relator (moderador) en la sección doctrinal y a la Cuarta Asamblea Ordinaria (octubre de 1977) sobre la catequesis, como miembro (y es nuevamente elegido al Consejo del Secretario General. Sin embargo, su espíritu de colegiado no estaba limitado a la Iglesia universal. Como obispo convocó un Sínodo de Cracovia (mayo de 1972, may 1975). El siguiente Sínodo de los Obispos (octubre 1980) al que asistiría, sobre la familia, sería convocado por él como Papa.


Publicó
Persona y acción

Como se puede observar, durante sus años como Obispo Karol Wojtyla continuó enseñando y escribiendo. En 1969 completó y publicó su principal obra académica "Persona y acción". En este libro explica el enfoque filosófico para el entendimiento de la persona y la ética que ha desarrollado, usando el método fenomenológico de personalismo contemporáneo (que cuenta con Santa Edith Stein y Dietrich von Hildebrand entre sus defensores) junto con las enseñanzas metafísicas de Santo Tomás de Aquino (vea el Pensamiento del Papa Juan Pablo II para mayor explicación). Este enfoque filosófico, junto con el equivalente enfoque teológico (que la Persona de Cristo, el Dios-Hombre, debe estar en el centro de la reflexión teológica) continúa caracterizando su enseñanza papal. Es también la clave para un recto entendimiento del personalismo del Concilio Vaticano Segundo.

Los lazos personales del Cardenal Wojtyla con el papado, continuaron profundizándose a mediados de los años 70. En marzo de 1976 le dio un retiro cuaresmal al Papa Pablo VI. Esto es considerado como un gran signo de estima papal. Las pláticas que brindó están publicadas bajo el título "Signo de Contradicción". En julio de 1976 fue enviado por el Papa como su representante al Congreso Eucarístico Internacional en Filadelfia, en ocasión del bicentenario de los EE.UU. en julio de 1976. Finalmente el 25 y 26 de agosto de 1978, participó en el Cónclave que eligió al Cardenal Albino Luciani de Venecia como Papa. Sería el único Cónclave en el que ingresaría y saldría como Cardenal.

 

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