El Arzobispo de Nueva York John Cardenal O´Connor, falleció el Miércoles con 80 años de edad. El Cardenal O´Connor era el mayor de todos los obispos activos de los Estados Unidos y uno de los católicos más prominentes de la nación. Él será recordado en toda la nación, tanto por los católicos como por los no católicos, como un hombre de Dios que valoraba el derecho a la vida de todos.

Su salud se comenzó a deteriorar una vez que le removieron un tumor en el cerebro en agosto de 1999.  El obtuvo las fuerzas para hacer una visita de despedida a Roma para ver al Santo Padre en Febrero de este año.  Estos últimos meses el cardenal O´Connor se debilitó y no pudo atender a varias misas en la catedral de San Patricio así como no pudo supervisar la marcha del día de San Patricio, como lo venía haciendo desde hace ya 15 años.

El cardenal O´Connor creció en Filadelfia. Fue a escuelas públicas hasta la secundaria. Luego, bajo la instrucción de los Hermanos Cristianos del "West Catholic High" fue inspirado a tomar una vida religiosa. Entró en el seminario de San Carlos Borromeo de Filadelfia a la edad de 16 años y fue ordenado 9 años después.

El pasó la mayoría de su vida religiosa en uniforme militar, ya que formó parte de la Marina en 1952, respondiendo al llamado que urgía por más capellanes durante la guerra Coreana. Cuando él se retiró, 27 años después, era ya Almirante y Jefe de los Capellanes de las Fuerzas Armadas. Cuando fue Arzobispo y miembro de la comisión episcopal, pasó dos años escribiendo la carta pastoral de los obispos sobre la paz y la guerra. Es este proceso él fue una gran influencia para los obispos de América para calmar las críticas sobre las políticas nucleares de los Estados Unidos.

Después de dejar la Marina en 1979, fue nombrado Obispo Auxiliar y asignado bajo el cardenal Terence Cooke de Nueva York.  En Mayo de 1983 fue nombrado Obispo de Scanton, Pennsylvania.  El llevó ese cargo por menos de un año cuando fue seleccionado como sucesor del Cardenal Cooke – quien murió de cáncer – como Arzobispo de Nueva York.  Fue nombrado Cardenal en mayo de 1985.

El Cardenal O´Connor será recordado como un pastor fuerte y fiel. En el tiempo durante el cual los católicos en América estaban inclinados a tomar una "posición de cafetería en cuestiones de fe y morales" el Cardenal O´Connor continuó proclamando las enseñanzas de la Iglesia sobre control natal, abortos y homosexualidad.  Fue director del Comité de Obispos en actividades pro vida y dirigió la utilización de la Iglesia de una agencia de publicidad para persuadir la opinión pública sobre el aborto.  " Dadas las circunstancias – estando en riesgo la misma vida humana - no podemos hacer menos" dijo.  El Cardenal O´Connor también luchó contra católicos prominentes que apoyaban los derechos del aborto, mayormente con el ex gobernador de Nueva York Mario Cuomo y Geraldine Farro, el candidato demócrata a la vicepresidencia de 1984.

El Cardenal O´Connor se rehusó a aceptar su posición, escribiendo en 1990 que los Católicos que se opusieran a las enseñanzas de la Iglesia sobre el aborto "Abogando legislaciones que apoyan el aborto, o poniendo a la disposición fondos públicos para el aborto…..Deben ser advertidos que están bajo riesgo de excomunión. Si dichas acciones permanecen, los obispos deben considerar la excomunión como única opción."

El Cardenal también fue líder de la oposición a los derechos locales de los homosexuales y expulsó un grupo católico de homosexuales de una Iglesia parroquial.  En 1989, activistas enfurecidos respondieron encadenándose a los bancos de la Iglesia y lanzando condones al aire durante una Misa en la Catedral de San Patricio en Nueva York. Al mismo tiempo, el Cardenal hizo visitas, sin anunciar, a los Hospitales Católicos donde se trataban enfermos del SIDA.

El año pasado, durante Yom Kippur, le envió una carta a los líderes judíos expresando " mi propio dolor por el daño causado a ustedes por parte de cualquier miembro de la Iglesia Católica". Esto es un eco de la expresión de perdón que pidió Juan Pablo II en su carta de que hace poco colocó en el Muro de los Lamentos en Jerusalén.

El Cardenal O´Connor también fue noticia cuando en 1998 pidió que se hiciera un boicot a los juegos de béisbol porque la grandes ligas jugaban el Viernes Santo.

Cuando reflexionaba sobre su vida el Cardenal O´Connor dijo que él hubiera estado contento siendo un sacerdote parroquial o un profesor. También añadió: "Me gustaría que mi epitafio dijera simplemente: "Él fue un buen sacerdote".

 

 

 

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