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Noticias

DOMINGO ABRIL 20, 2008

Benedicto XVI se despide de Estados Unidos llamando a la unidad de la Iglesia

Benedicto XVI terminó su histórico viaje a EEUU

El Santo Padre presenta seis modelos de estadounidenses o inmigrantes a los jóvenes

El Papa muestra a los jóvenes el error del nazismo: separar verdad de libertad

Benedicto XVI alienta la contribución a la Iglesia de los católicos latinos

Superar toda separación entre Fe y Vida

Promover una coexistencia pacífica entre las Naciones

El Papa pide a católicos de EEUU enriquecer la cultura con la belleza del Evangelio

El amor en tiempos de odio: Benedicto XVI en la Zona Cero

El Papa en Ground Zero: ¡Dios otorgue paz a mundo violento!

Benedicto XVI visitó la Zona Cero y elevó plegaria por la paz

SÁBADO ABRIL 19, 2008

Desafío de la Iglesia: comunicar alegría que nace de la Fe

La Fe ayuda a ver la vida como la ve Dios

Jóvenes: oración personal, litúrgica y caridad

El Papa pide a los jóvenes de EEUU que las tinieblas no oculten el tesoro de la fe

El Papa pide superar divisiones entre católicos para lograr renovación "que quería el Concilio"

El Papa anima a la Iglesia en Estados Unidos a pasar la página de la crisis

El cardenal Bertone da gracias al Papa por sus tres años de pontificado

La fidelidad al Evangelio debe unir a los cristianos separados, asegura el Papa

La novedad del Papa en la ONU: La comunidad internacional debe proteger los derechos

Programa del viaje para el sábado y el domingo

VIERNES ABRIL 18, 2008

El Papa alienta unidad de cristianos y los llama a dar testimonio ante mundo secularizado

Los Derechos Humanos tienen carácter universal

El Papa saluda al personal de las Naciones Unidas

Un testimonio claro de las razones de nuestra esperanza.

Comunidad Judía: construid puentes de amistad

Benedicto XVI felicita a los judíos por su inminente Pascua

La visita del Papa a la ONU, una «muestra de estima»

ONU tiene el deber de proteger la vida, dice Benedicto XVI

Santo Padre alienta a la ONU para que promueva libertad religiosa

Discurso en la ONU, visita a Sinagoga, encuentro Ecuménico

Benedicto XVI defiende la universalidad de los derechos humanos en la ONU

Ban Ki-moon destaca papel de la fe en el trabajo de la ONU

DDHH pertenecen a naturaleza humana, no se puede imponer "nuevos derechos", precisa el Papa

Portavoz vaticano: Tras los abusos, el Papa invita a pasar de la vergüenza a la esperanza

Homenaje de Bush al Papa en el Desayuno de Oración Católica

La crisis de la verdad se arraiga en la crisis de fe, asegura el Papa

JUEVES ABRIL 17, 2008

Cristianos y judíos deben cooperar para un mundo mejor, recuerda Benedicto XVI

Verdad es más que conocimiento, recuerda el Papa a educadores católicos

Católicos: ofreced razón convincente de la esperanza

La educación, parte integrante de la misión de la Iglesia

Descubrir la verdad: objetivo del diálogo interreligioso

El Papa une a la Iglesia en el estadio de béisbol de Washington

La Iglesia espera mucho de los hispanos, asegura el Papa

Benedicto XVI recibe a un grupo de víctimas de abusos sexuales de sacerdotes

El Papa a los obispos: Los abusos, motivo de «profunda vergüenza»

La religión no es un mero asunto privado, alerta el Papa

Oración del Papa con la que implorará en la Zona Cero paz para un «mundo violento»

Respuestas del Papa a las preguntas de los obispos estadounidenses

Discurso del presidente George Bush al Papa

Misa, Encuentro Mundo Universitario y otras religiones

Benedicto XVI pide conversión y reconciliación ante crisis de la cultura

Sean testigos de la esperanza de Cristo en EEUU, alienta el Papa a latinos

Desde Alemania, Benedicto XVI recibe saludo de cumpleaños de su hermano

MIÉRCOLES ABRIL 16, 2008

Encuentro con Bush y celebración de Vísperas con los Obispos

El Papa presenta desafíos de la Iglesia en EEUU ante avance del secularismo

Medio Oriente y defensa de la vida, algunos temas conversados por el Papa y Bush

Comunicado tras el encuentro privado entre el Papa y Bush

Fiesta de cumpleaños para el Papa en la Casa Blanca

El Papa y Bush constatan la necesidad de una política humana de inmigración

Libertad debe estar basada en principios religiosos, destaca el Papa en la Casa Blanca

El Papa y Bush reafirman rechazo a manipulación de la religión

Encuentro con los obispos: Vivir centrados en Cristo

La libertad, un don y una responsabilidad, explica el Papa a Estados Unidos

Encuentro con Bush y celebración de Vísperas con los Obispos

Religión, fuerza orientadora de la historia americana

Entrevista concedida por Benedicto XVI en el vuelo a los Estados Unidos

MARTES ABRIL 15, 2008

Entrevista con la profesora Donna Orsuto, directora del Lay Center

Benedicto XVI moviliza Washington

Benedicto XVI comienza su viaje apostólico a EE.UU.

Noticias de Primera Plana:

Benedicto XVI se despide de Estados Unidos llamando a la unidad de la Iglesia

NUEVA YORK, domingo, 20 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI concluyó este domingo su visita pastoral a los Estados Unidos lanzando un llamamiento a la unidad de la Iglesia para anunciar con convicción la esperanza y la alegría de Cristo a ese país.

Su último gran acto público fue una celebración eucarística, en el estadio de béisbol de los Yankees de Nueva York, ante unos 57 mil peregrinos, en la que conmemoró los doscientos años de la creación de las diócesis de Boston, Nueva York, Filadelfia, y Louisville.
En su homilía, pronunciada en inglés y español, el Papa recorrió estos dos siglos en los que la Iglesia católica ha pasado de ser una pequeñísima comunidad, a tener numéricamente un papel decisivo en la vida de la nación.

«Pensemos en las continuas oleadas de emigrantes, cuyas tradiciones han enriquecido mucho a la Iglesia en Estados Unidos», recordó. «Pensemos en la recia fe que edificó la cadena de Iglesias, instituciones educativas, sanitarias y sociales, que desde hace mucho tiempo son el emblema distintivo de la Iglesia en este territorio».

Este resultado, explicó rodeado de una espectacular escenografía, ha tenido que afrontar, ante todo, el reto que plantean «las tensiones lingüísticas y culturales», como sucedió entre los primeros cristianos de Imperio Romano.

«La unidad de la Iglesia no tiene más fundamento que la Palabra de Dios, hecha carne en Cristo Jesús, Nuestro Señor --subrayó--. Todos los signos externos de identidad, todas las estructuras, asociaciones o programas, por válidos o incluso esenciales que sean, existen en último término únicamente para sostener y favorecer una unidad más profunda que, en Cristo, es un don indefectible de Dios a su Iglesia».

Y el segundo reto que la Iglesia tiene en el país es el de manifestar el gozo de la fe en Dios, motivo por el cual exhortó a los católicos del país a ser «un pueblo de la alegría, heraldos de la esperanza que no defrauda, nacida de la fe en la Palabra de Dios y de la confianza en sus promesas».

Esto, subrayó, «significa superar toda separación entre fe y vida, oponiéndose a los falsos evangelios de libertad y felicidad. Quiere decir, además, rechazar la falsa dicotomía entre la fe y la vida política, pues, como ha afirmado el Concilio Vaticano II, "ninguna actividad humana, ni siquiera en los asuntos temporales, puede sustraerse a la soberanía de Dios"».

«Esto quiere decir esforzarse para enriquecer la sociedad y la cultura norteamericanas con la belleza y la verdad del Evangelio, sin perder jamás de vista esa gran esperanza que da sentido y valor a todas las otras esperanzas que inspiran nuestra vida», reconoció.

Con «estas bases sólidas» el Papa auspició un futuro de promesas para el cristianismo en el país. «Sólo Dios en su providencia sabe lo que su gracia debe realizar todavía en sus vidas y en la vida de la Iglesia de los Estados Unidos. Mientras tanto, la promesa de Cristo nos colma de esperanza firme», reconoció.

La celebración eucarística concluyó con el «Himno a la Alegría» de Beethoven, dando el ambiente de esperanza que el pontífice ha querido imprimir a esta visita --el eslogan era «Cristo, nuestra esperanza»--, tas la crisis que en los años pasados ha tenido que afrontar.
 

Benedicto XVI alienta la contribución a la Iglesia de los católicos latinos

NUEVA YORK, domingo, 20 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha querido pronunciar el final de su última homilía en Estados Unidos en español para alentar a la comunidad latina y a promover comunidades eclesiales acogedoras y fraternas.

En la alocución, que pronunció durante la celebración eucarística en el estadio de béisbol de los Yankees, en Nueva York, el pontífice hizo un apremiante llamamiento: «Aquí, en este país de libertad, quiero proclamar con fuerza que la Palabra de Cristo no elimina nuestras aspiraciones a una vida plena y libre, sino que nos descubre nuestra verdadera dignidad de hijos de Dios y nos alienta a luchar contra todo aquello que nos esclaviza, empezando por nuestro propio egoísmo y caprichos».

«Al mismo tiempo --añadió--, nos anima a manifestar nuestra fe a través de nuestra vida de caridad y a hacer que nuestras comunidades eclesiales sean cada día más acogedoras y fraternas».

Luego dirigió un llamamiento «sobre todo a los jóvenes les confío asumir el gran reto que entraña creer en Cristo y lograr que esa fe se manifieste en una cercanía efectiva hacia los pobres. También en una respuesta generosa a las llamadas que Él sigue formulando para dejarlo todo y emprender una vida de total consagración a Dios y a la Iglesia, en la vida sacerdotal o religiosa.

Los católicos en los Estados Unidos son unos 67,5 millones, el 22,6 por ciento de la población de país. Entre ellos, el 30 por ciento son latinos y el porcentaje aumenta hasta el 44,5 por ciento entre los que tienen entre 18 y 39 años.

Por este motivo, el Papa hablando en español se dirigió en particular a los jóvenes para confiarles «el gran reto que entraña creer en Cristo y lograr que esa fe se manifieste en una cercanía efectiva hacia los pobres».

«También en una respuesta generosa a las llamadas que Él sigue formulando para dejarlo todo y emprender una vida de total consagración a Dios y a la Iglesia, en la vida sacerdotal o religiosa», afirmó.


Despidiéndose de los Estados Unidos en español el Papa alentó «a mirar el futuro con esperanza, permitiendo que Jesús entre en sus vidas. Solamente Él es el camino que conduce a la felicidad que no acaba, la verdad que satisface las más nobles expectativas humanas y la vida colmada de gozo para bien de la Iglesia y el mundo».

También en el saludo al Santo Padre, al inicio de la misa, el arzobispo de Nueva York, el cardenal Edward Egan, pronunció palabras en español, en nombre de «la importante comunidad del Centro y Sur de América y del Caribe».

La despedida del Papa de los Estados Unidos tendría lugar horas después, en el aeropuerto internacional John Fitzgerald Kennedy de Nueva York. La representación oficial del país estuvo a cargo del vicepresidente norteamericano Dick Cheney. Tras un breve discurso, el Papa debía abordar el avión «Pastor Uno» de la línea aérea Alitalia que lo llevaría de regreso a Roma.

El Santo Padre presenta seis modelos de estadounidenses o inmigrantes a los jóvenes

NUEVA YORK, domingo, 20 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI presentó este sábado a los jóvenes en Nueva York seis modelos de vida de venerables, beatos, o santos estadounidenses o inmigrantes a este país, unidos por el amor a Dios y los hermanos.


Se trata de santa Isabel Ana Seton, santa Francisca Javier Cabrina, san Juan Neumann, de la beata Kateri Tekakwitha, del venerable Pierre Toussaint y del padre Félix Varela.

Sus imágenes se encontraban ante los más de 20.000 jóvenes que junto a los seminaristas participaron en una vigilia con el Papa en el campo de deportes del seminario de San José de Nueva York.

Se trata de «hombres y mujeres ordinarios que se superaron para llevar una vida extraordinaria», comenzó explicando el papa.

«Cada uno respondió a la llamada de Dios y a una vida de caridad, y lo sirvió aquí en las calles y callejas o en los suburbios de Nueva York».

«Me ha impresionado la heterogeneidad de este grupo: pobres y ricos, laicos y laicas -una era una pudiente esposa y madre-, sacerdotes y religiosas, emigrantes venidos de lejos, la hija de un guerrero Mohawk y una madre Algonquin, un esclavo haitiano y un intelectual cubano».

La primera, santa Isabel Ana Seton, una neoyorquina que vivió entre 1774 y 1821, es la primera santa canonizada de Estados Unidos. Fundó las Hermanas de la Caridad de San José, para atender a los más necesitados, después de haberse quedado viuda a los 29 años con cinco hijos y de haber abrazado la fe católica.

Santa Francisca Javier Cabrini (1850-1917), de origen italiano, se convirtió en Estados Unidos en la gran apóstol de los inmigrantes, que descargaban en Nueva York los barcos procedentes de Europa. Fundó las Misioneras del Sagrado Corazón.

El tercer santo que el Papa propuso como modelo a los chicos y chicas estadounidenses es Juan Neumann, obispo de Filadelfia, pero nacido en Europa, en Prachatitz, en la actual República Checa, en 1811, y fallecido en su diócesis en 1860. Miembro de la Congregación de los Redentoristas, como obispo, fue el primero en organizar un sistema diocesano de escuelas católicas. En Filadelfia abrió 98 escuelas (cuando él llegó la diócesis sólo tenía dos), así como a las Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco para enseñar en las mismas.

Entre estos personajes también se encuentra la beata Kateri Tekakwitha (1656-1680), primera indígena americana declarada beata, hija de un guerrero de la tribu Mohawk. Se convirtió al catolicismo durante su adolescencia. Vivió en una colonia indígena en Canadá, dedicándose a la oración, a la penitencia y al cuidado de los enfermos y ancianos. Falleció a los 24 años.

Oto de los modelos es el venerable Pierre Toussaint (1766-1853), nacido en Haití, llegó a Estados Unidos como esclavo en 1787. Al fallecer su amo, se hizo cargo de todos sus bienes y posesiones, se casó, y fundó asilos y hospicios para niños huérfanos. Se le otorgó la libertad en 1807, aunque siempre trabajó como un esclavo. Murió en Nueva York a los 87 años.

Por último el Papa presentó a Félix Varela, nacido en La Habana (Cuba), en 1788, y fallecido en San Agustín, Florida, en 1853, sacerdote, maestro, escritor, filósofo, considerado como uno de los forjadores de la nación cubana. Huyendo de la condena a muerte en España por su labor a favor de la promoción y la educación en Cuba, se refugió en Estados Unidos, donde pasó más de 30 años de exilio fundado escuelas, edificando iglesias, evangelizando a los más pobres. Los últimos años de su vida estuvieron marcados por la pobreza, las enfermedades, y la soledad.

El Papa explicó a los jóvenes que «cada uno de nosotros podría estar entre ellos, pues en este grupo no hay un estereotipo, ningún modelo uniforme».

«Pero mirando más de cerca se aprecian ciertos rasgos comunes --añadió--. Inflamados por el amor de Jesús, sus vidas se convirtieron en extraordinarios itinerarios de esperanza».

«Para algunos, esto supuso dejar la patria y embarcarse en una peregrinación de miles de kilómetros. Para todos, un acto de abandono en Dios con la confianza de que él es la meta final de todo peregrino».

«Y cada uno de ellos ofrecían su "mano tendida" de esperanza a cuantos encontraban en el camino, suscitando en ellos muchas veces una vida de fe», evocó.

«Atendieron a los pobres, a los enfermos y a los marginados en hospicios, escuelas y hospitales, y, mediante el testimonio convincente que proviene del caminar humildemente tras las huellas de Jesús, estas seis personas abrieron el camino de la fe, la esperanza y la caridad a muchas otras, incluyendo tal vez a sus propios antepasados», concluyó.


La Iglesia espera mucho de los hispanos, asegura el Papa

WASHINGTON, jueves, 17 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI alentó este jueves a los hispanos a ser evangelizadores de Estados Unidos, país en el que su papel en la Iglesia es cada vez más acentuado.

El pontífice pronunció en español la parte final de la homilía, durante la misa que presidió en el estadio de béisbol «Nationals Park» de Washington junto a 46.000 peregrinos.

«No se dejen vencer por el pesimismo, la inercia o los problemas», dijo el Papa a los presentes, entre los que había muchos inmigrantes procedentes de países latinoamericanos.

«Antes bien, fieles a los compromisos que adquirieron en su bautismo, profundicen cada día en el conocimiento de Cristo y permitan que su corazón quede conquistado por su amor y por su perdón», les alentó hablando por primera vez en español su visita apostólica de cinco días a Estados Unidos.

El obispo de Roma constató que «la Iglesia en los Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos de sus hijos emigrantes, ha ido creciendo gracias también a la vitalidad del testimonio de fe de los fieles de lengua española».

«Por eso --subrayó--, el Señor les llama a seguir contribuyendo al futuro de la Iglesia en este País y a la difusión del Evangelio. Sólo si están unidos a Cristo y entre ustedes, su testimonio evangelizador será creíble y florecerá en copiosos frutos de paz y reconciliación en medio de un mundo muchas veces marcado por divisiones y enfrentamientos».

«La Iglesia espera mucho de ustedes. No la defrauden en su donación generosa. "Lo que han recibido gratis, denlo gratis"», dijo citando las palabras evangélicas. Gritos de «Viva el Papa» se escucharon en el estadio.

Según estadísticas de la Santa Sede, los católicos en los Estados Unidos son son 67,5 millones, lo que supone un 22,6 por ciento de la población. De ellos, más de 30 millones son hispanos, la mayoría de ellos inmigrantes. Un 68 por ciento de los latinos en Estados Unidos se considera católico, y más de la mitad de los católicos menores de 25 años son hispanos, según los datos de la Secretaría del Asuntos Hispanos de la Conferencia de Obispos Católicos.


Católicos: ofreced razón convincente de la esperanza

CIUDAD DEL VATICANO, 17 ABR 2008 (VIS).-Esta mañana a las 9,30 el Papa llegó en automóvil al "Nationals Park Stadium" de Washington, el estadio de baseball más moderno de Estados Unidos, que tiene una cabida de 45.000 personas. El Santo Padre fue recibido por el arzobispo de Washington, Donald William Wuerl, el alcalde Adrian M. Fenty y el propietario del estadio y de su equipo Theodore Lerner.

Benedicto XVI recorrió el estadio en papamóvil antes de trasladarse a la sacristía. A las 10,00 inició la Santa Misa dedicada a los fieles de la archidiócesis de Washington.

El Santo Padre recordó el aniversario de la división, por obra de Pío VII, de la diócesis de Baltimore y la instauración de las diócesis de Boston, Bardstown, ahora Louisville, Nueva York y Filadelfia, y afirmó que dos siglos después de esa fecha "la Iglesia en América tiene buenos motivos para alabar la capacidad de las generaciones pasadas de aglutinar grupos de inmigrantes muy diferentes en la unidad de la fe católica y en el esfuerzo común por difundir el Evangelio".

Benedicto XVI pidió a continuación que ese aniversario, al igual que su visita fueran para todos los católicos "una ocasión para reafirmar su unidad en la fe apostólica, para ofrecer a sus contemporáneos una razón convincente de la esperanza que los inspira y para renovar su celo misionero al servicio de la difusión del Reino de Dios".

"El mundo necesita el testimonio -dijo el Santo Padre-. Quién puede negar que el momento actual (...) es un tiempo lleno de grandes promesas, pues vemos cómo la familia humana se acomuna de diversos modos, haciéndose cada vez más interdependiente" pero al mismo tiempo "percibimos signos evidentes de un quebrantamiento preocupante de los fundamentos mismos de la sociedad: (...) aumento de la violencia, debilitamiento del sentido moral, vulgaridad en las relaciones sociales y creciente olvido de Dios".

"La fidelidad y el valor con que la Iglesia en este país logrará afrontar los retos de una cultura cada vez más secularizada y materialista dependerá en gran parte de vuestra fidelidad personal al transmitir el tesoro de nuestra fe católica. (...) Los desafíos que se nos presentan exigen una instrucción amplia y sana en la verdad de la fe. Pero requieren cultivar también un modo de pensar, una "cultura" intelectual que sea auténticamente católica, que confía en la armonía profunda entre fe y razón, y dispuesta a llevar la riqueza de la visión de la fe en contacto con las cuestiones urgentes que conciernen el futuro de la sociedad americana".

Recordando que su visita a Estados Unidos quería ser un testimonio de "Cristo esperanza nuestra"“, el Papa afirmó que los americanos "han sido siempre un pueblo de esperanza" cuyos antepasados llegaron allí con "la expectativa de encontrar una nueva libertad y nuevas oportunidades" y de crear "una nueva nación sobre nuevos fundamentos".

"Ciertamente -observó- ésta no ha sido la experiencia de todos los habitantes de este país; baste pensar en las injusticias sufridas por las poblaciones americanas nativas y de los que fueron traídos de África por la fuerza como esclavos. Pero la esperanza, la esperanza en el futuro, forma parte hondamente del carácter americano. Y la virtud cristiana de la esperanza (...) ha caracterizado también y sigue caracterizando la vida de la comunidad católica en este país".

"En el contexto de esta esperanza nacida del amor y de la fidelidad de Dios reconozco el dolor que ha sufrido la Iglesia en América como consecuencia del abuso sexual de menores. Ninguna palabra mía podría describir el dolor y el daño producido por dicho abuso. Es importante que se preste una cordial atención pastoral a los que han sufrido. Tampoco puedo expresar adecuadamente el daño que se ha hecho dentro de la comunidad de la Iglesia. Ya se han hecho grandes esfuerzos para afrontar de manera honesta y justa esta trágica situación y para asegurar que los niños -a los que nuestro Señor ama entrañablemente y que son nuestro tesoro más grande- puedan crecer en un ambiente seguro. Estos esfuerzos para proteger a los niños han de continuar".

Benedicto XVI pidió a los presentes que hicieran cuanto fuera posible "para promover la recuperación y la reconciliación, y para ayudar a los que han sido dañados" y que "estimen a sus sacerdotes y los reafirmen en el excelente trabajo que hacen"“.

"Mediante el poder invencible de la gracia de Cristo, confiado a frágiles ministros humanos -observó el Santo Padre- la Iglesia renace continuamente y se nos da a cada uno de nosotros la esperanza de un nuevo comienzo. Confiemos en el poder del Espíritu de inspirar conversión, curar cada herida, superar toda división y suscitar vida y libertades nuevas", dijo el Papa subrayando que estos dones se encuentran sobre todo en el sacramento de la Penitencia.

"La fuerza libertadora de este Sacramento (...) necesita ser redescubierta y hecha propia por cada católico. En gran parte la renovación de la Iglesia en América depende de la renovación de la regla de la penitencia y del crecimiento en la santidad".

"En esperanza fuimos salvados", exclamó el Santo Padre, exhortando a los fieles a seguir siendo fermento de esperanza evangélica en la sociedad americana" y mediante "el testimonio de la fe" a indicar "el camino hacia ese horizonte inmenso de esperanza que Dios está abriendo también hoy a su Iglesia, más aún, a toda la humanidad: la visión de un mundo reconciliado y renovado en Jesucristo".

Al final, el Papa se dirigió a los miembros de la comunidad hispanohablante. "La Iglesia en Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos de sus hijos emigrantes -dijo- ha ido creciendo gracias también al testimonio de los fieles de lengua española. (...) No se dejen vencer por el pesimismo, la inercia o los problemas. (...) El Señor les llama a seguir contribuyendo al futuro de la Iglesia en este país y a la difusión del Evangelio".

Acabada la Santa Misa, el Papa bendijo la primera piedra del altar de la escuela católica "Juan Pablo el Grande" de la diócesis de Arlington y la primera piedra de la nueva capilla del Colegio Santo Tomás de Aquino en Santa Paula (California)

 

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Cortesía de:
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