1ª Semana de Cuaresma

Domingo, Marzo 9, Primer Domingo de Cuaresma

Domingo de la tentación

" No sólo de pan vive el hombre, sino de "(Antífona de Comunión, Mt 4, 4)

Reflexión

Antes de comenzar su actividad pública, Jesús, llevado por el Espíritu Santo, se retira al desierto durante cuarenta días. Allí, como leemos hoy en el evangelio, el diablo lo pone a prueba, presentándole tres tentaciones comunes en la vida de todo hombre: el atractivo de los bienes materiales, la seducción del poder humano y la presunción de someter a Dios a los propios intereses.

La escena de las tentaciones de Cristo en el desierto se renueva cada año al comienzo de la Cuaresma. La liturgia invita a los creyentes a entrar con Jesús en el desierto y a seguirlo en el típico itinerario penitencial de este tiempo cuaresmal, que ha comenzado el miércoles pasado con el austero rito de la ceniza.

¿Qué es la penitencia sino un regreso humilde y sincero a las fuentes de la fe, rechazando prontamente la tentación y el pecado, e intensificando la intimidad con el Señor en la oración? En efecto, sólo Cristo puede liberar al hombre de lo que lo hace esclavo del mal y del egoísmo: de la búsqueda ansiosa de los bienes materiales, de la sed de poder y dominio sobre los demás y sobre las cosas, de la ilusión del éxito fácil, y del frenesí del consumismo y el hedonismo que, en definitiva, perjudican al ser humano.

Queridos hermanos y hermanas, esto es lo que nos pide claramente el Señor para entrar en el clima auténtico de la Cuaresma. Quiere que en el desierto de estos cuarenta días aprendamos a afrontar al enemigo de nuestras almas, a la luz de su palabra de salvación... estemos dispuestos a afrontar con valentía la incesante lucha de vencer el mal con el bien. " (Homilía de S.S. Juan Pablo II, Misa del Primer Domingo de Cuaresma, 1 de marzo de 1998).

Oración

Al celebrar un año más la santa Cuaresma concédenos, Dios todopoderoso, avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en su plenitud. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

marzo 10 - marzo 15

Lunes, marzo 10

"Os aseguro -dice el Señor- que cada vez que lo hicisteis con alguno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. "(Antifona de Comunión, Mt 25, 40. 34 )

Oración

Conviértenos a ti, Dios Salvador nuestro; ilumínanos con la luz de tu palabra, para que la celebración de esta Cuaresma produczca en nosotros sus mejores frutos. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Martes, Marzo 11

" Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en  generación. Desde siempre y por siempre tú eres Dios." (Antifona de Entrada, Sal 89, 1-2 )

Oración

Señor, mira con amor a tu familia y a los que moderan su cuerpo con la penitencia aviva en su espíritu el deseo de poseerte. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Miércoles, Marzo 12

"Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas, pues los que esperan en ti no quedan defraudados. Salva, oh Dios, a Israel de todos "(Antifona de Entrada, Sal 24, 6.3.22 )

Oración

Señor, mira complacido a tu pueblo que desea entregarse a ti con una vida santa; y a los que moderan su cuerpo con la penitencia tranfórmales interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Jueves, Marzo 13

"Señor, escucha mis palabras, atiende mis gemidos,  haz caso de mis gritos de socorro. Rey mío y Dios mío. "  (Antifona de Entrada, Sal 5,2-3 )

Oración

Concédenos la gracia, Señor, de pensar y practicar siempre el bien, y pues sin ti no podemos existir ni ser buenos, haz que vivamos siempre según tu voluntad. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Viernes, Marzo 14

"Señor, ensancha mi corazón oprimido y sácame de mis tribulaciones. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados. " (Antifona de Entrada, Sal 24, 17-18 )

Oración

Dios, Padre eterno, vuelve hacia ti nuestros corazones, para que, consagrados a tu servicio, no busquemos sino a ti, lo único necesario, y nos entreguemos a la práctica de las obras de misericordia. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Sábado, Marzo 15

"La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante." (Antifona de Entrada, Sal 18, 8 )

Oración

Dios, Padre eterno, vuelve hacia ti nuestros corazones, para que, consagrados a tu servicio, no busquemos sino a ti, lo único necesario, y nos entreguemos a la práctica de las obras de misericordia. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.