JUAN PABLO II, EL PRIMER PAPA QUE VISITA GRECIA EN 1.000 AÑOS

CIUDAD DEL VATICANO, 4 MAY 2001 (VIS).-Después de un vuelo de dos horas desde Roma, Juan Pablo II llegó esta mañana a Atenas a las 11,30 (hora local), empezando así su XCIII viaje apostólico fuera de Italia. A su llegada al aeropuerto de Spata fue recibido por representantes de la Iglesia católica, entre ellos el nuncio apostólico en Grecia, arzobispo Paul Tabet y por el arzobispo Nikolaos Fóscolos, de Atenas. Fue saludado también por un ministro del gobierno griego, como establece el protocolo para las ceremonias de bienvenida que tienen lugar en el palacio presidencial.

Como ha hecho en todas las ocasiones en las que ha visitado por primera vez un país, el Santo Padre besó tierra nativa. En esta ocasión, una monja le acercó un recipiente con tierra griega, procedente del monasterio ortodoxo de Timios Stavros.

Atenas, una vez ciudad estado y cuna de la civilización occidental, es actualmente la capital de Grecia. Tiene una población de cuatro millones de habitantes, incluidas las áreas suburbanas. La archidiócesis de Atenas comprende 6 millones de personas, de las cuales 30.000 son católicos. Existe también el Exarcado Apostólico de Grecia para los grecocatólicos de rito bizantino (2.300 católicos) y el ordinariato de Grecia para los católicos de rito armenio residentes en Grecia (550 católicos). En Atenas hay además comunidades muy pequeñas de católicos españoles, franceses e italianos, cada una con su propio capellán. Los católicos nacidos en Grecia rondan los 50.000 mientras los inmigrantes de fe católica son unos 150.000.

A su llegada al palacio presidencial el Papa fue recibido por el presidente de la República Helena, Constantinos Stephanopoulos, que fue recibido por Juan Pablo II en audiencia el pasado mes de enero en el Vaticano.

El Santo Padre, el primer Papa que visita Grecia desde hace 1.000 años, recordó su "profundo deseo" de celebrar el Jubileo del Año 2000 haciéndose "peregrino en los lugares ligados a la historia de la salvación. Deseo que se hizo realidad con la peregrinación al Monte Sinaí y a Tierra Santa. Ahora -prosiguió- vengo a Grecia como peregrino tras las huellas de San Pablo".

"Fue aquí, en la ciudad de Atenas, donde por primera vez -dijo el Papa- se instauró el diálogo entre el mensaje cristiano y la cultura helénica, diálogo que ha modelado de forma duradera la civilización europea. (...) Ciertamente los primeros encuentros entre los cristianos y la cultura griega fueron difíciles pero (...) una vez superada la desconfianza inicial, los escritores cristianos empezaron a considerar la cultura griega como una aliada más que como una enemiga y grandes centros del cristianismo heleno vieron la luz en torno a la cuenca del Mediterráneo. (...) Gradualmente el mundo heleno pasó a ser cristiano y la cristiandad pasó a ser, de alguna manera, griega".

Juan Pablo II recordó a continuación que "la cultura helena se caracteriza por su atención pedagógica a la juventud" y afirmó que ese interés sigue siendo válido para la sociedad actual. "Entre los elementos más significativos se encuentran los aspectos morales contenidos en el juramento de Hipócrates que subraya el respeto incondicional por la vida humana en el seno materno".

El Papa finalizó su discurso con estas palabras: "La geografía y la historia han situado a vuestro país, señor Presidente, entre Oriente y Occidente, lo que significa que la vocación natural de Grecia es edificar puentes y construir una cultura del diálogo. (...) La tarea de unificación entra las partes orientales y occidentales de Europa sigue siendo compleja; queda mucho por hacer para alcanzar la armonía entre los cristianos de Oriente y los de Occidente, para que la Iglesia pueda respirar con sus dos pulmones. Todos los creyentes deben comprometerse en la realización de este objetivo. La Iglesia Católica en Grecia desea participar lealmente en la promoción de esta noble causa que tiene repercusiones positivas también en el ámbito social".

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