VISITA DEL PAPA RECUERDA PRESENCIA CRISTIANA ININTERRUMPIDA DICE PATRIARCA ORTODOXO

DAMASCO, 7 May. 01 (ACI).- Su Beatitud Ignacio IV Hazim, Patriarca ortodoxo de Antioquía y la máxima autoridad de la iglesia ortodoxa en la región, señaló que la peregrinación del Papa Juan Pablo II a Damasco ha permitido poner en evidencia la ininterrumpida presencia cristiana en la región.

En una entrevista concedida a la agencia Fides, el Patriarca señaló que la visita del Pontífice ofreció "un motivo a nuestros conciudadanos musulmanes para interrogarse sobre un punto: Si el Papa, la personalidad más autorizada del mundo, viene a este lugar, tiene que haber algún motivo, un motivo que hay que valorarlo bien".

"Muchos, efectivamente, se olvidan de que la presencia cristiana no se ha interrumpido nunca en estos lugares: nosotros somos testigos de la primera predicación evangélica", agregó.

El Patriarca dijo desestimó también las expresiones críticas contra el Papa lanzadas por sectores radicales ortodoxos en Grecia. "Sólo el Primado de Grecia representa a la Iglesia local y ningún otro tiene derecho a reivindicar este derecho; y el responsable de la Iglesia griega ha reservado un recibimiento excelente al ilustre huésped, tanto más en cuanto el Papa no nutre hostilidad hacia la Ortodoxia". "Nosotros pensamos que las voces de disenso que se han elevado en Grecia fueron provocadas por agitadores interesados", dijo también.

Trabajo conjunto

"En Siria -dijo también el Patriarca-, católicos y ortodoxos no se contraponen, más aún, actúan y testimonian juntos. En muchas ciudades, como en Dummar y en Aleppo, hemos construido incluso lugares de culto para los fieles de ambas ramas del cristianismo".

Recordó además que ambos no sólo usan el mismo catecismo; sino que la actividad pastoral es también común. "Después que el Estado incautó las escuelas cristianas, nuestra misión se lleva a cabo en primer lugar en las parroquias, mediante asociaciones y movimientos eclesiales".

"Siria ha sido siempre una encrucijada de civilizaciones, con un pueblo al menos bilingüe, que se siente pertenecer contemporáneamente a culturas diversas. Esto debe ser un motivo de reflexión para todos nosotros; el sirio tiene siempre una vocación al diálogo abierto y permanente con otros", concluyó.

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