LOS CATOLICOS SIEMPRE DEBEN BUSCAR LA VERDAD


Artículo de Monseñor José Gomez, Arzobispo de San Antonio publicado en Today's Catholic Septiembre 12, 2008

 

Vivimos en un tiempo muy exigente para los hombres y mujeres de fe. Este año, una vez más, el proceso político nos ofrece una oportunidad para dar nueva forma a las estructuras morales y sociales de nuestro país, para defender la dignidad de la vida humana y avanzar políticas públicas que sirvan al bien común. Por eso la Iglesia católica nos pide tener una consciencia bien formada para que podamos participar en la vida política.

Recientemente, el tema de la formación de la consciencia salió a la luz cuando la congresista Nancy Pelosi, una servidora pública y líder de su partido por muchos años, se refirió al tema del aborto. Su comentario mostró una interpretación inadecuada y equivocada comprensión de las enseñanzas de la Iglesia católica.

Cuando el Sr. Tom Brokaw, en el programa semanal de televisión Meet the press, le preguntó ‘¿Cuando comienza la vida?’, fue muy triste escuchar la respuesta de la Congresista, que mostró una mala interpretación de las enseñanzas de los Padres de la Iglesia con relación al mal del aborto. Ella dijo: ‘Como una católica ardiente y practicante, yo diría que éste es un asunto que he estudiado por mucho tiempo. Y lo que sé es que a lo largo de los siglos, los Doctores de la Iglesia no han logrado definirlo… San Agustín dijo que a los tres meses. No sabemos. Pero lo que está claro es que eso no debe tener ningún impacto en el derecho de decidir que tiene la mujer”.

Si este es un asunto que, como dijo la Congresista Pelosi, ella ha “estudiado por mucho tiempo”, me preocupa saber qué recursos ella ha usado. Muchas personas han recurrido a un sencillo libro, parte de una famosa colección sobre temas variados y populares, que explica que “De acuerdo a la Iglesia católica, la ley moral natural lleva a uno a concluir lógicamente que el aborto es inmoral, de la misma manera que lo fueron la esclavitud o el sufragio de las mujeres, sin importar lo que diga la Corte suprema o la Constitución… La Iglesia enseña que la vida humana es creada y comienza en el momento de la concepción.”

Si cualquier persona quiere estudiar más a fondo la enseñanza católica sobre este asunto grave,  yo recomendaría el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia. Aquí se dice que el aborto es un “delito abominable y constituye siempre un desorden moral particularmente grave; lejos de ser un derecho, es más bien un triste fenómeno que contribuye gravemente a la difusión de una mentalidad contra la vida, amenazando peligrosamente la convivencia social justa y democrática”.

Un católico ardiente, que quiera formar su consciencia en este o cualquier otro tema moral grave debe buscar seriamente que es lo que la Iglesia enseña y no solo los puntos de vista que justifican su opinión ya formada o que son convenientes para su agenda política. Pienso que no hay muchos católicos confundidos sobre cual es la enseñanza de la Iglesia en relación al aborto.

La mala interpretación de la Congresista Pelosi a las enseñanzas de la Iglesia hace surgir varias preguntas sobre como puede una persona formar su consciencia de manera responsable en un tema tan importante como este. En el documento “Formando la consciencia para ser ciudadanos fieles”, los obispos de los Estados Unidos escribimos: “La conciencia no es algo que nos permite justificar cualquier cosa que queramos hacer, ni tampoco es simplemente un ‘sentimiento’ acerca de lo que deberíamos o no hacer. Más bien, la conciencia es la voz de Dios que resuena en el corazón humano, revelándonos la verdad y llamándonos a hacer el bien a la vez que a rechazar el mal.”

Para todos los católicos, la formación de la consciencia empieza con el deseo de buscar el bien y la verdad, no lo que es conveniente o está de moda. Encontramos la verdad en las Escrituras y en las enseñanzas de la Iglesia. Debemos considerar honestamente los hechos y reflexionar en la oración para abrir nuestro corazón a la voluntad de Dios.

La Iglesia nos previene del peligro de tener una consciencia errónea. El Catecismo menciona específicamente la culpabilidad moral que la persona tiene de la ignorancia de las enseñanzas de la Iglesia por la falta de interés en conocer lo que es verdadero y bueno.

Como católicos debemos actuar según nuestra consciencia bien formada, no con una consciencia sujeta a motivos políticos o ganancia personal. Una consciencia bien formada nunca permite que el fin justifique los medios, que se haga el mal para conseguir algo bueno.

Espero que todos los católicos en la vida pública sean más cuidadosos sobre como y porque forman sus opiniones sobre los graves temas morales de nuestro tiempo. La Iglesia tiene la obligación de educar con bases morales a los fieles católicos, para que formen sus opiniones sobre los candidatos políticos, para que conozcan los componentes morales de los asuntos públicos y para que puedan discernir la retórica que normalmente acompaña los procesos políticos.

Mientras seguimos en esta temporada política, quisiera animar a todos los católicos a que se comprometan a insistir a los candidatos que tomen posiciones que protejan y defiendan la vida de los inocentes, desde su concepción hasta la muerte natural, y así tengamos una sociedad que defiende a los más débiles y vulnerables. Estos asuntos son demasiado importantes para tratarlos de manera superficial o parcial. Nunca debemos separar nuestra fe de la responsabilidad esencial que tenemos de iluminar, con la luz de Cristo, al mundo en el que vivimos.

 


 

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