Preguntas frecuentes


¿Todos los asuntos católicos son igual de importantes?
 

No. Mientras debemos considerar todos los asuntos católicos cuando vamos a la casilla para votar, esto no quiere decir que todos los temas son igualmente importantes. Temas que tienen impacto directo en la vida y dignidad de seres humanos, tales como el aborto, la pobreza, la tortura y la guerra necesitan nuestra atención más urgentemente. Por ejemplo, el Papa Juan Pablo II le dijo al público de Estados Unidos en el año 2000 que en el inicio de un nuevo siglo, la pobreza de miles de millones de hombres, mujeres y niños “es la cuestión que, más que cualquier otra, interpela nuestra conciencia humana y cristiana.” Algunos han dicho que porque algunas cuestiones nunca son aceptables moralmente, sólo en estas se debiera determinar nuestro voto. Este punto de vista no está fundamentado en las enseñanzas de la Iglesia. Nuestro reto es asumir la totalidad de los temas católicos y tomar una decisión informada y equilibrada que sirva mejor al bien común de toda la humanidad.

 


¿Está bien votar por un candidato que se manifiesta por la “libre elección”?
 

Cuando en el 2004 se le hizo esta pregunta al Cardenal Ratzinger (ahora Papa Benedict XVI), respondió que podría ser aceptable para un católico votar por un candidato que se manifieste por Una guía práctica para católicos conscientes la “libre elección” si existían “razones proporcionales” y si el votante votaba basándose en esas razones y no en las creencias por la “libre elección” del candidato. Nunca es aceptable votar por un candidato simplemente por la posición del candidato a favor del aborto legal (CRM). Aquí el Cardenal Ratzinger está hablando sobre la prudencia. Muchos candidatos que se autodenominan como “pro-vida” hablan mucho sobre terminar con el aborto pero no dan ningunos resultados. Sin embargo, hay candidatos que no creen en hacer el aborto ilegal, pero que efectivamente apoyan iniciativas que promueven familias saludables y reducen abortos ayudando a mujeres embarazadas y niños pequeños. Los católicos deben observar la posición de un candidato en otros temas que lidian con la vida. ¿Puede una persona llamarse provida y aún así apoyar la pena de muerte, cegarse ante la pobreza y no tomar los pasos necesarios para evitar la guerra? Nuestra Iglesia nos enseña que la respuesta a esta pregunta es “no.”

 


¿Votar por mi conciencia significa que puedo aplicar mis propios estándares morales?
 

Nuestra fe nos enseña que los católicos no pueden en buena conciencia estar en desacuerdo con la Iglesia en cuestiones de moralidad. Sin embargo, los católicos pueden en buena conciencia estar en desacuerdo con la cuestión de cómo hacer lo correcto en una situación práctica. La virtud de la prudencia es lo que ayuda a nuestra conciencia a guiar nuestras decisiones morales, incluyendo cómo votar. Prudentemente, frecuentemente concluimos que debemos votar por un candidato que muchas otras voces públicas católicas podrían objetar porque sentimos que nuestra selección beneficiará más al bien común. Es muy posible que dos católicos lleguen a dos muy distintas y prudentes posiciones mientras que se mantienen leales a sus conciencias y a las enseñanzas de la Iglesia.

 


Algunos miembros de mi parroquia están diciéndole a otros que es un pecado votar por ciertos candidatos. ¿Qué debo hacer?
 

Cualquier intento de coaccionar a alguien para que vote por o en contra de un candidato viola las Enseñanzas Católicas de conciencia, prudencia y libertad humana. Si usted sospecha que esto está ocurriendo en su parroquia, dígaselo a su pastor o avise en la oficina diocesana inmediatamente.

 


¿Esta guía viola el principio de separación entre Iglesia y estado?
 

La política es más efectiva cuando se basa en valores. Mientras que nuestro país y nuestra fe reconozcan la justa separación entre las autoridades de la iglesia y del estado, esto no significa que los valores sociales de los ciudadanos no deban ser influenciados por su fe. La preocupación por el bien común no es sólo un valor católico, sino algo que es compartido por muchas tradiciones religiosas y los fundadores de nuestra nación. En años recientes hemos sido testigos de una desafortunada tendencia por parte de líderes religiosos de aprovecharse de su posición usando la política para imponer su fe sobre otros. Sin embargo, la verdadera Fe católica nos exige que propongamos iniciativas políticas para el mejoramiento del bien común de toda la humanidad.

 


¿Si distribuyo esta guía en la iglesia pondré en riesgo la categoría fiscal de mi parroquia?
 

No. Como esta guía política no pretende promover ningún candidato ni partido político en particular, cae dentro de la definición legal de educación de votantes sin fines de lucro. También está en conformidad con las instrucciones de los Obispos Católicos de Estados Unidos, las cuales dicen que los materiales de la parroquia que pretenden educar el voto “cubren un amplio rango de asuntos que son importantes para los votantes” (PIP, 3). Aún así, por favor consulte con su pastor antes de distribuir cualquier literatura en su iglesia.


 

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