15-Marzo-2000 -- ZENIT Servicios de Noticias

EL PATRIARCA DE JERUSALEN INSISTE EN EL CARACTER ESPIRITUAL DEL VIAJE PAPAL
Israel confirma que promoverá las relaciones entre judíos y cristianos

ROMA/JERUSALEN, 14 mar (ZENIT.org).- Después de haber peregrinado «espiritualmente» a Ur de los Caldeos (cuna de Abraham) y de haber seguido las huellas de Moisés en el Monte Sinaí (Egipto), Juan Pablo II vuelve a ponerse en viaje rumbo a la Tierra Prometida (el periplo tendrá lugar del 20 al 26 de marzo).

Es quizá el viaje más significativo de los noventa que ha realizado hasta ahora Juan Pablo II. Nazaret, Belén, Jerusalén son los lugares en los que la Iglesia hunde sus raíces. Desde estas tierras partió Pedro, el pescador de Galilea con el Evangelio en los labios y el corazón. A estas tierras regresa su sucesor, Juan Pablo II, para anunciar al mundo la perenne presencia de Cristo en su Iglesia, después de dos mil años de cristianismo.

La peregrinación del Papa tiene también una gran importancia para el Estado de Israel, como ha confirmado a los micrófonos de «Radio Vaticano» Zvi Tal, consejero de la embajada israelí ante el Vaticano. «Está claro que es un viaje muy significativo, también para el Estado de Israel --confirma--. Nos encontramos ante una etapa muy importante del diálogo interreligioso y estamos seguros de que este viaje puede contribuir a promover este diálogo. Nos encontramos también en un momento decisivo en el marco del proceso de paz, y el Santo Padre siempre ha alentado y bendecido este proceso».

Por lo que se refiere a las expectativas de los israelíes, el diplomático considera que «la mayoría del pueblo israelí tiene un gran respeto por este Papa, quien ha ofrecido desde siempre una gran contribución para oponerse al antisemitismo, al que ha definido como "un pecado contra la religión". Por este motivo, me parece que un momento muy importante de esta peregrinación será la visita a Yad-Vashem, el museo erigido en memoria del Holocausto en Jerusalén».

La peregrinación apostólica recorre algunas de las principales etapas de la historia de la salvación: el Monte Nebo, desde el que, según la tradición, Moisés contempló la Tierra Prometida antes de morir; el río Jordán, que constituye el paso a la Tierra Prometida del pueblo de la Alianza y es símbolo del paso a la nueva vida de todo bautizado. Aquí comenzó Jesús su vida pública, que le llevó por Galilea y Jerusalén. La tradición cristiana ha llamado a esos parajes «Lugares Santos», pues están ligados a la historia de la Revelación de Dios a los hombres. Al igual que los antiguos peregrinos cristianos, el Papa se dirige a estos lugares, en el año del Jubileo, para celebrar la venida de Cristo entre los hombres y su Resurrección. Este fue precisamente el tema central de la rueda de prensa que hoy ofreció en Jerusalén el patriarca latino de la Ciudad Santa, Michel Sabbah. «Dentro de pocos días acogeremos al Santo Padre y, junto a la comunidad de creyentes que vive ininterrumpidamente desde el inicio del cristianismo en torno a los lugares santos y mantiene en ellos la memoria del divino misterio de la salvación, cumplirá su peregrinación, rezará y confirmará a la Iglesia local y universal en su renovación espiritual con motivo del gran Jubileo», dijo.

En la rueda de prensa participó un gran número de periodistas de todos los países del mundo. Decepcionando a quienes plantearon preguntas de orden político sobre los encuentros que el Papa tendrá con los jefes del Estado de Israel y de las Autoridades palestinas, el patriarca insistió precisamente en el carácter espiritual de la peregrinación: «El Papa traerá a todos un mensaje actual de amor y de paz» Y añadió: «Esperamos que los líderes políticos le escuchen para que instauren con más valor la justicia y la paz en esta tierra y en toda la región».

El deseo de Su Beatitud Michel Sabbah consiste en que este viaje pontificio «se convierta en el inicio de nuevos tiempos en los que Jerusalén llegue a ser lo Dios quiere, ciudad de oración y de paz en la que todos los creyentes se reúnen para construir la paz en esta región y en el mundo».