22-Marzo-2000 -- Servicio informativo del Vaticano

EL PAPA PROCLAMA LA PAZ EN TODOS LOS TIEMPOS Y LUGARES

CIUDAD DEL VATICANO, 22 MAR 2000 (VIS).-Después de la ceremonia de bienvenida en el helipuerto de Belén, el Papa se trasladó a la "Manger Square" (Plaza del Pesebre), situada delante de la Basílica de la Natividad. De aquí confluyen la Via de los Pastores, lugar de la aparición del Angel, la Via de la Gruta de la Leche (donde según la tradición María dio de mamar a Jesús Niño) y la Via Pablo VI (en recuerdo de la visita del Papa el 6 de enero de 1964).

El lema de la misa fue "Hoy ha nacido vuestro Salvador". El Santo Padre recordó en la homilía que en la primera Navidad como pontífice (1978) manifestó el deseo de celebrar el inicio de su pontificado en Belén, pero sólo hoy le ha sido posible visitar esta ciudad. "Belén -dijo- se encuentra en el centro de mi peregrinación jubilar".

Juan Pablo II saludó al presidente Yasser Arafat, a Su Beatitud Michel Sabbah, patriarca de Jerusalén de los Latinos, a los miembros de la Asamblea de los Ordinarios Católicos de Tierra Santa, así como a los representantes de las Iglesias ortodoxas y de las comunidades eclesiales de esta región.

"Como en esta ciudad siempre es Navidad -dijo-, todos los días es Navidad en el corazón de los cristianos. Todos los días estamos llamados a proclamar el mensaje de Belén al mundo - 'la buena nueva de una gran alegría: el Verbo Eterno, 'Dios de Dios, Luz de Luz' se ha hecho carne y ha venido a habitar entre nosotros".

El Santo Padre se refirió a cuando Jesús afirma: "Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra" y explicó que se trata "del poder de vencer al Maligno, de la victoria definitiva sobre el pecado y sobre la muerte. Es el poder de curar las heridas que desdibujan la imagen del Creador en sus criaturas. (...) Este es el mensaje de Belén, hoy y siempre. Este es el don extraordinario que el Príncipe de la Paz ha traído al mundo hace 2000 años".

"Hoy, desde la Plaza del Pesebre, proclamo con fuerza en todos los tiempos, lugares y a todas las personas: '(La paz sea con vosotros! (No temáis!'. Estas palabras resuenan en todas las páginas de la Escritura. Son palabras divinas pronunciadas por Jesús mismo después de resucitar de entre los muertos: '(No temáis!'. Son las mismas palabras que la Iglesia os dirige hoy. No temáis preservar vuestra presencia y vuestro patrimonio cristianos en el lugar mismo en el que ha nacido el Salvador".

Después de la misa, el Papa se dirigió a la "Casa Nova" de Belén, que es la casa franciscana para los peregrinos, construida en 1908, donde almorzó.