27-Marzo-2000 -- ACI Prensa Servicios de Noticias

UN GESTO DE RECONCILIACIÓN ANTE EL MURO DE LOS LAMENTOS

JERUSALÉN, 27 Mar. (ACI).- Sin lugar a dudas, otro de los momentos más esperados de la gira papal por Tierra Santa fue la visita que esta mañana Juan Pablo II hizo al lugar más sagrado del judaísmo, el Muro de los Lamentos en Jerusalén.

En un gesto de reconciliación sin precedentes, el Pontífice rezó en silencio y dejó una plegaria escrita en la que lamenta todas las atrocidades cometidas contra los judíos a lo largo de la historia.

Siguiendo la tradición judía de dejar oraciones entre los bloques de piedra que conforman el muro, el Pontífice dejó una copia de las palabras que pronunciara hace algunas semanas en Roma expresando su dolor por los problemas de los judíos.

"Dios de nuestros padres, tú escogiste a Abraham y sus descendientes para llevar tu nombre a las naciones", dice el documento que después fue trasladado al Museo del Holocausto para que pueda ser apreciado por todos. "Nos entristece profundamente la conducta de aquellos que en el curso de la historia han causado sufrimiento a sus hijos y, al pedir su perdón, deseamos comprometernos con una hermandad genuina con el Pueblo de la Alianza", agrega la nota.

Después de colocar el documento que llevaba su emblema en una de las grietas entre los bloques del muro, lo bendijo con la señal de la cruz.

El Muro de los Lamentos formaba parte del Segundo Templo Judío destruido por los romanos en el año 70 de la era cristiana.

Los judíos rezan frente al muro para lamentar la destrucción de sus Primer y Segundo Templos, e insertan oraciones y súplicas escritas a Dios en las grietas entre las inmensas piedras.