Si no estás en condiciones físicas ni emocionales para poder entrar en ese apostolado delicado, entonces, por el momento no conviene. Pero si no quieres el apostolado porque no te gusta la gente que te pide orar con ellos debes reconsiderar. Dios es tu fuerza. A los seguidroes de Cristo nos urge orar por los miserables del mundo. Existen personas que poca atención exigen de nosotros porque no nos necesitan en lo cotidiano, mas sin embargo si nos necesitan en algunos momentos claves, debemos aprovecharnos de ese tiempo para servir con el amor de Dios. Roci, solo tú sabes si estás creando excusas. Rezarles un rosario cuesta poco. Dios sabe que ellos necesitan cualquier momento de oración que se les presente. Que sea María Santísima la que interceda por ustedes para que pierdas el miedo.
COPYRIGHT 2009 Señale aquí para enviarle esta respuesta a un amigo |