La papisa Juana
Pregunta hecha por Julián Cuervo el día 4/6/2014:

Dr Frank. Históricamente, ¿qué hay de cierto sobre la papisa Juana? Un hecho supuestamente ocurrido en el siglo IX...O son simplemente leyendas. Gracias.

Respuesta por Frank Morera el día 4/6/2014:

Hola Julian. Después de anunciarnos que Jesús estaba casado con Maria de Magdala y que sus nietos viven por estas zonas, de que han hallado los huesos de Jesús, de que no nació en Belén, de que hallaron la tumba de los hijos de la Virgen Maria, de que Juan no es el Discípulo Amado ni escribió ningún Evangelio, después de endilgarnos en Evangelio de Judas…ahora llega…LA PAPISA JUANA….. ya esto es demasiado para mi corazón por eso tengo que tomarlo a broma.

Ahora a todos los visitantes que van a Roma les dan un tour para que conozcan a la Papisa, la mujer que engaño a la Iglesia y lo mas grave al Espiritu Santo, pronto la veremos en el Discovery y en el History Channel instalada y pontificando

Cual es la historia, cual es la verdad?

Esta es la leyenda

En síntesis, los relatos sobre la papisa sostienen que Juana, nacida en 822 en Ingelheim am Rhein, cerca de Maguncia, era hija de un monje. Según algunos cronistas tardíos, su padre, Gerbert, formaba parte de los predicadores llegados del país de los anglos para difundir el Evangelio entre los sajones. La pequeña Juana creció inmersa en ese ambiente de religiosidad y erudición, y tuvo la oportunidad de poder estudiar, lo cual estaba vedado a las mujeres de la época. Puesto que sólo la carrera eclesiástica permitía continuar unos estudios sólidos, Juana entró en religión como copista bajo el nombre masculino de Johannes Anglicus (Juan el Inglés). Según Martín el Polaco, la suplantación de sexo se debió al deseo de la muchacha de seguir a un amante estudiante.

En su nueva situación, Juana pudo viajar con frecuencia de monasterio en monasterio y relacionarse con grandes personajes de la época. En primer lugar, visitó Constantinopla, en donde conoció a la anciana emperatriz Teodora. Pasó también por Atenas, para obtener algunas precisiones sobre la medicina del rabino Isaac Israeli. De regreso en Germania, se trasladó al Regnum Francorum (Reino de los francos), la corte del rey Carlos el Calvo.

Juana se trasladó a Roma en 848, y allí obtuvo un puesto docente. Siempre disimulando hábilmente su identidad, fue bien recibida en los medios eclesiásticos, en particular en la Curia. A causa de su reputación de erudita, fue presentada al papa León IV y enseguida se convirtió en su secretaria para los asuntos internacionales. En julio de 855, tras la muerte del papa, Juana se hizo elegir su sucesora con el nombre de Benedicto III o Juan VIII. Dos años después, la papisa, que disimulaba un embarazo fruto de su unión carnal con el embajador Lamberto de Sajonia, comenzó a sufrir las contracciones del parto en medio de una procesión y parió en público. Según Jean de Mailly, Juana fue lapidada por el gentío enfurecido. Según Martín el Polaco, murió a consecuencia del parto.

Siempre según la leyenda, la suplantación de Juana obligó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la virilidad de los papas electos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice a través de una silla perforada. Acabada la inspección, si todo era correcto, debía exclamar: Duos habet et bene pendentes (Tiene dos, y cuelgan bien). Además, las procesiones, para alejar los recuerdos dolorosos, evitaron en lo sucesivo pasar por la iglesia de San Clemente, lugar del parto, en el trayecto del Vaticano a Letrán.

Esta es la Verdad:

La opinión más extendida es que se trata de una leyenda, las famosas Sillas perforadas exhibidas en su apoyo no son al parecer otra cosa que las sillas curiales, que simbolizaban el carácter colegial de la Curia romana. Ninguna crónica contemporánea a los hechos narrados acredita la historia, y la lista de papas no deja ningún resquicio en que se pueda insertar el pontificado de Juana. En efecto, entre la muerte de León IV, el 17 de julio de 855 y la elección de Benedicto III, entre los cuales sitúa Martín el Polaco a la papisa, transcurrió muy poco tiempo, incluso teniendo en cuenta que el segundo no fue coronado hasta el 29 de septiembre del mismo año a causa del antipapado de Anastasio. Estos datos son confirmados por pruebas sólidas, como monedas y documentos oficiales de la época. La crónica de Jean de Mailly sugiere, por su parte, un emplazamiento del papado de Juana un poco anterior a 1100. Sin embargo, sólo transcurren unos meses entre la muerte de Víctor III (16 de septiembre de 1087) y la elección de Urbano II (12 de marzo de 1088), y sólo algunos días entre la muerte de este último (29 de julio de 1099) y la elección de Pascual II (13 de agosto de 1099).

Las explicaciones de la leyenda son diversas. El mito fue tal vez ideado a partir del sobrenombre de papisa Juana que recibió en vida el papa Juan VIII por lo que sus opositores consideraron debilidad frente a la Iglesia de Constantinopla, o quizá por el mismo sobrenombre aplicado a Marozia, autoritaria dama romana que quitaba y ponía cardenales. Por otra parte, el mito también remite a las inversiones rituales de valores propias de los carnavales.

Otro punto de partida de la leyenda puede ser la prohibición del Levítico (21:20) de que esté al servicio del Altar un hombre con los testículos aplastados, es decir, un eunuco. La idea que la prohibición conlleva de verificar que sólo hombres enteros accedan al trono papal, estuvo probablemente en el origen de la inspección ceremonial y del testiculum habet et bene pendebant, un tema sugestivo para una disputatio de quolibet estudiantil en la escolástica de la Edad Media.

La leyenda se ha desarrollado a lo largo de la Edad Media. La primera mención conocida se encuentra en la crónica de Jean de Mailly, dominico del convento de Metz, redactada hacia 1255. La leyenda se propagó muy rápidamente y sobre una gran extensión geográfica, lo que puede hacer suponer que existía con anterioridad y que el dominico se limitó a consignarla por escrito. Hacia 1260, la anécdota reaparece en el Tratado de las diversas materias de la predicación, de Esteban de Borbón, también dominico y de la misma provincia eclesiástica que Mailly. Pero es sobre todo el relato hecho por Martín el Polaco en su Crónica de los pontífices romanos y de los emperadores, hacia 1280, el que le asegura el éxito.

Refutacion logica

Definitivamente los enemigos de la Iglesia deliran ya que esta leyenda además de absurda no resiste el analices de la lógica, Así que tenemos a una mujer brillante que logra engañar a sus compañeros de estudios eclesiásticos, después engaña a fieles, sacerdotes compañeros, Obispos y por ultimo es tan brillante que logra engañar a los Cardenales y ser elegida nada mas y nada menos que Papa,.entonces con nueve meses de embarazo se monta en un burro y se va de procesión por las aglomeradas y zarandeadas calles de Roma…por favor se ha perdido el juicio y el respeto a la lógica??????!!!!!!!Es que creen que somos tarados??? Basta ya de mentiras para corromper la mente del creyente débil, tenemos que alzar nuestra voz y parar esta carrera demencial.

Además esto es muy serio pues todo el esfuerzo de los medios anticatólicos en desempolvar esta leyenda absurda apunta a decir que el Espiritu Santo no actúa en la Iglesia y esto es blasfemia contra el Espíritu Santo, único pecado que no se perdona.

Bendiciones+

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