Confirmación y Efusión del Espíritu Santo
Pregunta hecha por Paolo Varela el día 4/2/2014:

Hola Frank, tengo un inquietud con respecto a la Confirmación y la Efusión del Espíritu Santo, ya que según el numeral 1302 del Catecismo de la Iglesia Católica recibimos la efusión especial del Espíritu Santo como efecto de este sacramento. Mi consulta es si esta efusión es "suficiente" ya que al revisar tus temas en el portal de Apologética Siloé, te he escuchado varias veces mencionar que debemos recibir al menos una vez en nuestra vidas una efusión del Espíritu, pero no debería ser la de la Confirmación? o debemos buscar otras como las que mencionas que hacen en tu ministerio? Saludos y bendiciones Frank

Respuesta por Frank Morera el día 4/3/2014:

Hola Paolo.Yo no hago nada especial en mi Ministerio, de hecho NOSOTROS NO HACEMOS SEMINARIOS en el Espiritu y menos Oracion de Efusion. Yo digo lo que he visto en mi vida y lo que ofrece los Grupos de Espiritualidad Carismatica, Movimiento plenamente en el corazon de la Iglesia y del cual hasta el Papa Francisco fue supervisor cuando era Obispo de Buenos Aires.Estas confundiendo dos cosas.

Que dice el Catecismo:

1295 Por medio de esta unción, el confirmando recibe "la marca", el sello del Espíritu Santo. El sello es el símbolo de la persona (cf Gn 38,18; Ct 8,9), signo de su autoridad (cf Gn 41,42), de su propiedad sobre un objeto (cf. Dt 32,34) —por eso se marcaba a los soldados con el sello de su jefe y a los esclavos con el de su señor—; autentifica un acto jurídico (cf 1 R 21,8) o un documento (cf Jr 32,10) y lo hace, si es preciso, secreto (cf Is 29,11).

1302 De la celebración se deduce que el efecto del sacramento de la Confirmación es la efusión especial del Espíritu Santo, como fue concedida en otro tiempo a los Apóstoles el día de Pentecostés.

1303 Por este hecho, la Confirmación confiere crecimiento y profundidad a la gracia bautismal:

— nos introduce más profundamente en la filiación divina que nos hace decir "Abbá, Padre" (Rm 8,15).;

— nos une más firmemente a Cristo;

— aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo;

— hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia (cf LG 11);

— nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no sentir jamás vergüenza de la cruz (cf DS 1319; LG 11,12):

Como ves la Confirmacion da la Gracia y nos hace Adultos Cristianos. Eso nada tiene que ver con lo que mencionas. Creo firmemente que esos efectos se reciben en el Sacramento pero..mirando a los Confirmados al rededor, todos los confirmados son asi?. Los Dones se dan como lo dice la Iglesia pero sucede o que quien lo recibe o no lo sabe,o no le importa, o no los usa...etc. Lo que nosotros llamamos Efusion por recomendadion del Cardenal Suenens (que sabia lo que hablaba) no es mas que una Gracia puntal del Senor para renovar tu conocimiento y accion de los Dones y Carismas para construir el Reino de Dios. La efusión del Espíritu supone una doble puesta en marcha, personal y comunitaria, para que el Espíritu actúe libremente en nosotros, renovando, profundizando y actualizando de nuevo la gracia del Bautismo y la Confirmación. Pedir la efusión del Espíritu es en principio un acto de fe. Una entrega, un deseo de conformidad con Cristo un abrice a los carismas y dejarse mover por el Señor. Es esencialmente un acto de fe en el poder del Espíritu Santo y un deseo de dejarnos animar por él: "estos son los hijos de Dios, los que son conducidos por el Espíritu de Dios" (Rm 8,13 14).

Por último, ella permite al Espíritu Santo manifestar su presencia de una manera nueva para su gloria y para la edificación de la Iglesia, renovando sus dones y extendiendo sus carismas que tienen, como fin, el crecimiento de la Iglesia y la salvación del mundo.

Con frecuencia el Espíritu Santo, está en nosotros como una fuente estancada. Uno de los medios para abrir esta fuente, para quitar los obstáculos que impiden saltar el agua, es pedir esta gracia de la efusión del Espíritu, en el seno de una comunidad de amor, fe y oración. No se trata de una efusión que viene de fuera sino de algo que estalla dentro. Este brotar de "ríos de Agua Viva" es obra del Espíritu que despierta en el corazón de los cristianos tibios, las energías adormecidas y suscita el ejercicio de carismas apagados. Para unos, supone una verdadera conversión; para otros es salir de la tibieza espiritual; para otros finalmente, supone la señal de una nueva etapa, un progreso en ellos de la vida del Espíritu. Este que esta aca Confirmado desde pequeno es testigo de lo que dice, no hablo por experiencia ajena,si no es por la Efusion que un dia recibi en 1987 no estaria aca contestandote.Bendiciones+

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