EL PAPA PIDE REZAR POR LAS JORNADAS MUNDIALES DE LA JUVENTUD

En su primera audiencia general concedida en Castel Gandolfo

CIUDAD DEL VATICANO, 10 julio 2002 (
ZENIT.org).- Juan Pablo II ha pedido las oraciones de los cristianos para que las Jornadas Mundiales de la Juventud, que se celebrarán del 23 al 28 de julio en Toronto, dejen los frutos espirituales deseados.

El pontífice expuso su petición al despedirse de los peregrinos que participaron en la audiencia general de este miércoles, que se celebró en el patio de Castel Gandolfo, la residencia de descanso de los Papas, situada a unos treinta kilómetros al sur de Roma.

El médico del Santo Padre, Renato Buzzonetti, le ha aconsejado evitar el cansancio que le hubiera provocado el trayecto en helicóptero y coche hasta la plaza de San Pedro del Vaticano, como acostumbraba a hacer en años anteriores para encontrarse con los peregrinos en esta ocasión.

«Estoy muy contento de encontrarme entre vosotros, aquí en Castel Gandolfo, donde, si Dios quiere, transcurriré como los años pasados el verano», dijo el obispo de Roma antes de despedirse de los peregrinos.

«Pienso en la próxima Jornada Mundial de la Juventud --añadió--, que tendrá lugar en Toronto a finales de mes. Os pido que recéis para que esta importante cita eclesial traiga los deseados frutos espirituales».

Juan Pablo II había hecho antes una larga meditación en italiano sobre el cántico de las criaturas pronunciado por los tres israelitas condenados al horno ardiente del libro de Daniel, y la había resumido brevemente en ocho idiomas, dirigiendo saludos a los diferentes grupos presentes.

Tras hablar durante cuarenta minutos, en ocasiones con voz débil, saludó personalmente a muchos de los peregrinos presentes.

Los obreros de las Villas Pontificias de Castel Gandolfo instalaron en el patio del edificio un estrado que permitió a los presentes ver con claridad al pontífice y a éste dar pocos pasos desde el ascensor más cercano.

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