IGLESIA, AUTORIDADES PÚBLICAS Y SECTOR PRIVADO COLABORAN PARA CUBRIR GASTOS

TORONTO, 18 julio 2002 (ZENIT.org).- La organización de un evento como las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) exige la colaboración de las autoridades públicas, de la Iglesia, y del sector privado para poder afrontar los ingentes gastos que implica.

El miedo desencadenado tras los atentados del 11 de septiembre y la incógnita que promovieron los medios de comunicación ante una posible ausencia de Juan Pablo II a causa de su salud han hecho que, hasta ahora, el número jóvenes inscritos sea inferior al esperado, ocasionando posibles pérdidas.

Según informan los organizadores, las entradas más importantes de las JMJ proceden precisamente de las suscripciones. En un primer momento, se había calculado que 350.000 inscritos contribuirían aproximadamente con 50 millones de dólares canadienses (más de 32 millones de dólares estadounidenses). En estos momentos, los inscritos se aproximan a 200.000.

Si se inscribieran 100.000 peregrinos menos de los esperados, el déficit podría alcanzar los 25 millones de dólares canadienses (16,3 millones de dólares estadounidenses). El déficit, si se produce, será asumido por la Conferencia Episcopal de Canadá.

El precio máximo de la inscripción es de 250 dólares canadienses (unos 165 dólares estadounidenses): garantiza durante esos días alojamiento (en familias, parroquias, escuelas, etc.), comida, transporte, y la participación en todos los actos.

El costo estimado de las JMJ es de unos 80 millones de dólares canadienses (52 millones de dólares estadounidenses aproximadamente). La mayoría de los gastos proceden de servicios directos a los participantes: comidas, hospedaje, transporte y escenarios.

El resto de las entradas proviene de patrocinadores (15-16 millones de dólares canadienses - cifras que oscilan entre los 10 millones de dólares estadounidenses); préstamos y subsidios del gobierno (4,9 millones de dólares canadienses - algo más de 30 millones de dólares estadounidenses); venta de artículos oficiales de la JMJ (2,7 millones de dólares canadienses - 1.750.000 dólares estadounidenses) y recaudaciones que tienen lugar en parroquias canadienses (se desconoce qué cifra alcanzará).

Los organizadores explican que proveerán detalles completos sobre los ingresos y gastos de las JMJ después del evento, cuando toda la información esté disponible.

«El objetivo financiero de la JMJ es terminar sin ganar ni perder --explican en un comunicado informativo sus organizadores--. La Conferencia Canadiense de Obispos Católicos (CCCB), como patrocinador principal, asume la responsabilidad de cualquier déficit y recibirá cualquier remanente que pudiera existir».

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