TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO DEPENDE DE LOS JÓVENES, SEÑALA CARDENAL ERRÁZURIZ DURANTE CATEQUESIS A PEREGRINOS HISPANOS

Toronto, 25 (NE - eclesiales.org) Alrededor de 2.500 jóvenes de habla hispana se reunieron ayer en el Exhibition Place para escuchar la primera catequesis de la comunidad hispano parlante. La conferencia -que trató sobre el llamado de Jesucristo a los jóvenes del mundo a ser "Sal y Luz de la Tierra"-, fue presentada por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago de Chile. La presentación culminó con una Misa que estuvo cargada de emotividad y alegría.

En su catequesis, el Cardenal Errázuriz se refirió a la forma en que los jóvenes deben actuar para responder al llamado que hizo en Roma el Papa Juan Pablo II a los jóvenes: ser la sal de la tierra. El Cardenal explicó el significado de este mensaje y de cómo la sal es un signo irrenunciable para entregar sabor a la existencia. Abordando temas actuales como el aborto, la sexualidad, el matrimonio, el compromiso y el amor por la vida del otro, el Cardenal explicó que el llamado es a actuar con amor y solidaridad, rechazando aquellas prácticas que contradicen los valores del Evangelio.

Por otra parte, el Arzobispo dijo que estar en Toronto implica una gran responsabilidad: "Esta jornada es para muchos el camino para encontrarse con Cristo (...) Jesús es la sal de la tierra porque le da sentido y consistencia a la vida, la aparta del sabor amargo del pecado y le da la trascendencia que se merece". Luego agregó: "Ustedes están llamados a ser presencia actuante de Jesús en medio del mundo, por eso toda la transformación del mundo del tercer milenio depende de ustedes y de todo lo que hagan y representen".

Reiterando la importancia de ser la sal de la tierra, el Arzobispo señaló: "el Papa nos pide que vayamos hacia lo más profundo de nuestro ser, hacia lo que cambió nuestra existencia, Jesús". Para finalizar y tras responder algunas consultas de los jóvenes de todos los países, el Cardenal Errázuriz dijo: "la mejor forma de convertirnos en la sal de la tierra es transitar por un camino de conversión y de solidaridad y comunión con los demás".

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