Palabras del Santo Padre   

25/07/02: Exhibition Place, Toronto, 25 de julio, 2002.
PALABRAS DE BIENVENIDA DEL OBISPO JACQUES BERTHELET, C.S.V., PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA CANADIENSE DE OBISPOS CATÓLICOS, AL SANTO PADRE

Su Santidad Juan Pablo II:

Los jóvenes de 172 países han venido a su encuentro.
La juventud del mundo saludan a Su Santidad con gran afecto.

Estos jóvenes vinieron con sus obispos, sacerdotes y líderes para crear una cadena de amistad que se extenderá más allá de toda frontera. Vinieron a construir un mundo de paz y una cultura de amor. Vinieron a encontrarse con Jesucristo y a dar testimonio de su fe cristiana.

Y nosotros, Obispos de Canadá, estamos orgullosos de darle la bienvenida, Su Santidad, junto con sus colaboradores. Tenemos el orgullo de darles la bienvenida a los jóvenes del mundo, a sus pastores y a los líderes de sus grupos. Tenemos el orgullo de ser sede de este decimoséptima Jornada Mundial de la Juventud que es realmente un evento de paz en un mundo turbulento, un signo de esperanza en un tiempo de miedo, una afirmación de fe en medio de la duda, un grito de júbilo en un universo de dolor. Santo Padre, su presencia entre nosotros por sí misma nos habla nuevamente de aquellas primeras obras del Evangelio de su Pontificado: NO TEMÁIS. Su visita nos recuerda sobre las primeras palabras del Evangelio del nuevo siglo: REMAD MAR ADENTRO. Su oración entre nosotros nos dice aquella otra frase del Evangelio que tanto ama: SED SANTOS.

Su Santidad, gracias por estar con nosotros.

Jacques Berthelet, C.S.V.
Obispo de Saint-Jean-Longueuil
Presidente de la Conferencia Canadiense de Obispos Católicos

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